CRISTINA DE JOS´H

 

... es una artista versátil y proteica, una reina Midas que convierte en arte todo lo que toca: pintura, diseño, muñecas, escritura... Su voracidad investigadora no tiene límites buscando siempre la plasticidad, la comunicación y la belleza. Nació para la creatividad y no ha defraudado. Sus múltiples facetas han sido reconocidas con estima y respeto. El gozoso jardín del Edén, la Arcadia clásica y feliz de los griegos...Con su obra, esta autora nos va entregando retazos del paraíso soñado por los hombres, paraíso que sólo el arte atisba a proporcionarlo.

 

EL PARAÍSO EN LA PINTURA

La pintura primitiva americana se caracteriza por una búsqueda paradisíaca de la felicidad primigenia y representa con frecuencia la visión beatífica del jardín del Edén, donde el león pace junto al cordero en una fraternidad y armonía aparentemente imposible, según la cita del profeta Isaías. La pintura de Cristina de Jos´h parece retomar de modo consciente o inconsciente esos presupuestos filosóficos para llevar a cabo su metamorfosis plástica, su propia pintura ingenuista de evocación arcádica, de color matizado y sereno, de poética infantil y sabia al mismo tiempo.

El paraíso está en la otra esquina, parece decirnos en sus cuadros, parafraseando el título de la última novela del escritor Mario Vargas Llosa, tomado de un dicho popular. El paraíso está en el arte como sublimación de la vida, en sus cuadros de parques, jardines, mares y playas, habitados por personajes tranquilos y felices, tal y como ella los ve o quizás como ella quiere verlos. Los títulos de sus pinturas son elocuentes, llevan nombres de personas que ella conoce y ama: Desirée, Elena, Cristina, Susana... Su autorretrato se cuela con frecuencia entre sus lienzos, en un deseo de afirmación, de autorreflexión. La pintora se ve así, se quiere ver así. Nada más gozoso que un retrato suave, idílico, interpretado en un cuadro de Cristina de Jos´h.

La figuración de esta pintora se detiene con gusto en el primor del detalle, en la indumentaria que ella conoce bien porque quizás ella misma la ha diseñado. Sus damas parecen posar con coquetería para la autora: una, vestida de rojo sobre atrevido e igual fondo rojo, acoge a un perrito faldero en su regazo; otra con un libro en las manos, suspende la lectura y mira a la artista, al espectador del cuadro que fija su atención por igual en la dama y el hermoso gran florero que completa la composición del cuadro; otras posan elegantes y tocadas de sombreros en una lograda composición lineal bandeada de flores; otras aparecen en grupo en una fiesta o en reuniones familiares junto a niños y niñeras; otras abrazan a sus hijas; otras... La presencia femenina es la habitual en esta obra, el mundo de la mujer se manifiesta más visible y transparente que el del hombre.

 

PAISAJES EXÓTICOS


En cuanto a los paisajes presentados en su última exposición en la Casa de Galicia de Madrid, se adivina una cierta mirada de la pintora sobre la obra de Gauguin, que le enseña los secretos del color fauve, salvaje; los boscajes encendidos de árboles con ramas que se prolongan al infinito fuera del cuadro o las frondosas copas, cabelleras rojizas sobre florestas de un paraíso tropical o exótico. Un paraíso apresado por las retinas y el pigmento en sus cuadros.

Óleos sobre lienzo o tabla, algunas acuarelas sobre papel... Cristina de Jos´h se permite una pincelada pautada en un ritmo particular. Ella, que es un volcán de creación, resulta plácida en su manifestación artística. Juega en sus composiciones lineales, no con la escala o la perspectiva –ella es una pintora ingenuista y libre- sino con el color para establecer las bandas compositivas del paisaje: playa, mar, celajes; para establecer las relaciones cromáticas tensas o armónicas de fondo y figura; para distribuir las masas coloristas que conformarán sus cuadros.

Julia Sáez Angulo

(De la Asociación Internacional de Críticos de Arte)